
Este libro es una exitosa forma para obtener resultados sorprendentes sin enloquecer a sus colaboradores. Si el dirigente que quiere motivar a sus subordinados capta como corresponde esta idea, es posible seguir adelante y aprovechar las "cien maneras" que aquí se describen. Una vez que ha aprendido a automotivarse, Chandler y Richardson le enseñarán:
¿ A reducir el ritmo de trabajo y disfrutar de una nueva manera de centrar su atención.
¿ A reconocer que desarrollar varias tareas al mismo tiempo no es una virtud sino un mito, y que el objetivo de un dirigente es que la vida de todos sea más simple y sencilla.
¿ La importancia de edificar sobre la base de las propias virtudes.
¿ A evitar la dañina tendencia a obsesionarse con los defectos de los demás.
¿ Una forma simple y creativa de lograr que las personas se hagan responsables por sus actos.
¿ A gozar del arte de la confrontación productiva.
100 maneras de motivar a los demás es una fuente de inspiración para practicar un tipo de liderazgo muy riguroso, y al mismo tiempo capaz de proporcionar mayor claridad y perspectivas a todos los que trabajan a las órdenes de un dirigente.


