
Fábula oriental inspirada en Las mil y una noches, novela gótica, sospechosa alegoría moral, cuento para niños perversos, lo cierto es que Vathek es una obra inclasificable y, fiel a su origen, una historia que una y otra vez parece cambiar en nuestras manos. Los esplendores que aparecen en sus páginas causan pavor, y los terrores, risa. Ahí están para estremecernos los grandes banquetes y los tentadores palacios de los cinco sentidos; ahí están para divertirnos las terribles negras de Carathis matando a los pobres enanos devotos a pellizcones. Pero sobre todo, ahí está el codiciado Palacio del Fuego Subterráneo. Lugar de las maravillas, territorio del padecimiento eterno. Sueño dorado y pesadilla inefable al mismo tiempo. Con su contradicción esencial y seductora, el Infierno donde el califa Vathek encontrará los tesoros más deseados y el más exquisito castigo, será el primer Infierno moderno. El Paraíso-Infierno que un hombre como William Beckford deseaba y temía.

